El indiscutible encanto de la ciencia-ficción barata y la acción pura.
Viajamos hasta Barcelona para la presentación a nivel mundial de Dark Sector, un juego de Digital Extremes (co-creadores de la saga Unreal y del injustamente olvidado Pariah) que en pocos minutos desveló sus indicutibles virtudes: la estética desastrada de un futuro desolador, la mirada hacia la acción sin ambages y la invención de un arma que puede dar mucho de sí. En Dark Sector lo llaman Glaive: se trata de una especie de shuriken ninja gigante, un boomerang con tres cuchillas incorporadas que permite inutilizar o matar a los enemigos a distancia. La versatilidad de esta potente arma es total: es capaz de apagar focos de luz para favorecer la ocultación del héroe; atrae hacia el jugador diversos elementos del escenario (fuego, hielo, descargas eléctricas...) con el fi n de modifi car sus ataques, así como para solucionar los sencillos puzzles que puntúan la acción; y aproxima objetos y armas alejados hasta la posición del jugador. El argumento es pura y deliciosa ciencia-ficción de derribo: Hayden Tenno es un agente especializado black-ops, que es interceptado y noqueado en una misión en Europa oriental. Cuando despierta, uno de sus brazos ha sido modifi cado con una sustancia de origen desconocido que le proporciona extraños poderes.