Sin miramientos, vuelve el trío de indeseables que pusieron patas arriba Corea en PlayStation 2.
Los juegos sandbox cada vez proliferan más y ya empiezan a necesitar lanzamientos como éste. Títulos que no pretenden abarcar todo, sino apretar más. Aunque el concepto principal en la secuela de Mercenaries sea «sí, puedes hacerlo», realmente se traduce en «sí, puedes destruirlo». Como no podía ser de otra forma en un juego protagonizado por un punky sueco que pretende vengarse de un balazo en el culo (una de las premisas más delirantes de los últimos tiempos), las formalidades se dejan a un lado permitiendo al jugador todo tipo de acciones «macarra», solo o acompañado (incluso On-line). Así pues, podrás desguazar tanto enemigos como mobiliario urbano siempre que tengas el arma idónea. Se han pulido algunos defectos de la primera entrega, como un control más preciso y misiones más concisas. Y algunos detalles como la espectacular BSO demuestran que Electronic Arts apuesta fuerte por esta franquicia. Para el resultado fi nal habrá que esperar hasta el próximo 31 de agosto; pero que no os quepa duda, Venezuela arderá.