No hay porque cambiar nada si lo que haces funciona.
Si esperas ver grandes novedades deberías alejarte de este juego... pero sabemos que no lo vas a hacer. Sencillamente porque aunque fuese la misma entrega del año pasado con un «2008» en la portada seguiría siendo el juegazo que es.
Para esta entrega, como no podía ser menos, se han actualizado las plantillas de todos los equipos, se han incluido nuevas licencias de clubes y selecciones (aunque la oferta sigue siendo algo escasa) y se han mejorado algunas animaciones con respecto a Pro Evolution Soccer 6. Además, se han pulido un poco los porteros para que hagan menos cosas raras de lo que estamos acostumbrados a ver normalmente.
Pero lo mejor es lo de siempre; esa sensación de control sobre el fútbol que nadie más logra transmitir. Muchos piensan que es por un alto grado de realismo. Quizá no sea cierto. Posiblemente lo que hace a la saga única es que todo transcurre de un modo más rectilíneo que el fútbol real. Y es por eso que cuando tu delantero está una línea por encima del defensa rival tienes más posibilidades de regatearlo. Porque Pro Evolution Soccer 2008 es así: es pura geometría. Es lo que le hace tan adictivo y divertido.