Roll Cell Shading en una galaxia poblada por peligrosos piratas espaciales.
Concebido originalmente como una tercera entrega de la saga Dark Cloud/Dark Chronicle, pronto se convirtió en uno de los títulos más esperados del catálogo de PS2. Durante todo este largo proceso de desarrollo, además, sus programadores se han convertido en toda una institución dentro y fuera de Japón, gracias en buena parte al excepcional trabajo que realizaron con la octava entrega de la saga Dragon Quest. Pero este Rogue Galaxy, que aparece en nuestro país tras innumerables retrasos, cuenta con una personalidad propia.
Empezando por sus proporciones, por ejemplo, cabe destacar que se trata de un juego inmenso, de los más largos que hemos visto en la consola. Cientos de localizaciones, personajes y eventos, horas y horas de secuencias de vídeo de una calidad extremadamente alta, voces excepcionalmente interpretadas (en inglés, aunque los textos están en castellano) y una cantidad de misiones, búsquedas, mazmorras y eventos que llegan a abrumar...
Al contrario de lo que ocurre en otros RPG claramente dirigidos a jugadores más expertos, en este Rogue Galaxy incluso el más novel de los usuarios se encontrará arropado en todo momento, sabiendo qué hacer y adónde ir sin ningún tipo de problema. Los que prefi eran aventurarse en la búsqueda de nuevos retos, por supuesto que también podrán hacerlo.