Tactical RPG elevado al cubo.
Nippon Ichi es una de esas compañías que gracias al apoyo de ciertas distribuidoras (en el caso que nos ocupa, Koei y Virgin Play respectivamente) consiguen hacernos llegar sueños lúdicos que, de otra manera, quedarían relegados al exclusivo mercado japonés. A lo largo de 2005 pudimos disfrutar de entrañables títulos como Makai Kingdom, La Pucelle: Tactics o Phantom Brave. Ahora le llega el turno a la secuela de todo un referente en el género: Disgaea: Hour Of Darkness (PS2, 2004). Tras jugar unas horas con Cursed Memories, podemos asegurar que el resultado se antoja bastante prometedor. Todos los aspectos del primer título han sido potenciados notablemente: desde el apartado gráfico (una mezcla de entornos 3D con sprites bidimensionales de excepcional carisma y diseño), pasando por una banda sonora que ya desde la pantalla de presentación sienta un cálido precedente (una dulce nana te acompañará hasta pulsar Start ) hasta llegar a una jugabilidad que encierra cientos de horas de diversión para aquellos que sean capaces de aprenderse bien el exigente sistema de combate y sus múltiples variantes. Y es que, las opciones en este aspecto son casi infinitas. Podrás efectuar diferentes combos con cada uno de los personajes, realizar ataques en torre (en grupos de un máximo de ocho) y hacer uso de magias e ítems con el fi n de potenciar los movimientos. El único pero que hemos encontrado por el momento es la no inclusión del castellano como idioma a elegir. El resto no presenta ninguna pega.