¿El mejor RPG de PS2? Tras su lanzamiento americano, probamos la versión en castellano del capítulo más revolucionario y esperado de la saga.
Tres momentos clave, 16 de marzo en Japón, 31 de octubre en Estados Unidos y el próximo mes de febrero en nuestro país. Estas son las fechas que han permitido y permitirán disfrutar a los afi cionados de todo el planeta de la duodécima entrega de la saga que definió los juegos de rol para consola tal y como los conocemos hoy en día y que además lleva desde su séptimo capítulo indisolublemente ligada a la historia de PlayStation y a su éxito internacional. Siempre han sido tres entregas las que han visitado cada sistema, y en el caso de PS2 esta máxima es casi cierta. Final Fantasy X debutó y se convirtió en perfecta muestra de las capacidades de la consola y de la saga en esa nueva generación. Pero después, la serie tomó caminos nunca antes explorados: por un lado la entrega número XI , un juego de rol multijugador masivo (MMORPG) que nunca llegó a aparecer en nuestro país de forma oficial; y por otro, una secuela directa, algo que jamás se había visto, llamada Final Fantasy X-2 . Por lo tanto, se puede decir que el juego que nos ocupa soporta sobre sus hombros la responsabilidad de volver a colocar a esta veterana licencia en el Olimpo de lo lúdico, ahora que estamos cerca de despedirnos de esta generación.
Cuatro años de desarrollo han sido necesarios, y la verdad es que vicisitudes no han faltado durante este proceso. Cambios en el equipo de programación (de hecho el responsable original se retiró del proyecto a medio camino, supuestamente por motivos de salud), rumores de que el proyecto no iba tan bien como debería, retrasos en su lanzamiento... Pero al fin, el momento ha llegado y hemos podido disfrutar de una versión en un lenguaje comprensible. Y hay que decir que la espera ha merecido la pena, vaya que sí.
La primera sensación que experimentarás al pasar unas pocas horas con Final Fantasy XII es que el juego ha cambiado, y mucho. Críticos de todo el mundo lo han descrito como «un giro a Occidente», y más concretamente al continente europeo. Atrás quedaron las cantantes de J-Pop, los argumentos fantásticos y los personajes extraños. Ahora todo es mucho más cercano a nosotros, empezando por el argumento. En el mundo de Ivalice (que ya será conocido para los que disfrutaron en su momento de Final Fantasy Tactics en PSone) dos reinos rivales, Arcadia y Rozarria se enfrentan por la hegemonía y el control territorial. Como suele pasar, al final los más débiles son los que acaban pagando las ansias de poder de los más grandes, y el pequeño reino de Dalmasca se ve invadido por las tropas de Arcadia. Tras la muerte de su rey en extrañas circunstancias, su hija (la princesa Ashe) liderará un grupo de resistencia contra los ocupantes de su pueblo. A ella se unirán un grupo de personajes, cada uno de ellos con una razón propia para embarcarse en esta aventura. Vaan, el joven huérfano que sueña con ser pirata aéreo, quiere vengar la muerte de su hermano durante una maniobra de la resistencia. Balthier y Fran son dos ladrones que en principio sólo buscan aumentar su fortuna, pero que poco a poco se irán implicando emocionalmente en la trama. Basch, general del ejército de Dalmasca, busca devolver la soberanía a su pueblo. Por último está Penelo, la más joven del grupo, que ha acompañado a Vaan desde que murieran sus padres en la guerra. A todos estos personajes principales se suman otros muchos que interactúan entre ellos para proporcionar la trama más madura, compleja y apasionante de toda la saga. Traiciones, intrigas políticas, lealtades rotas y alianzas que se forjan en un entorno a medio camino entre lo medieval y lo futurista.
Pero todo esto ya se conocía hace mucho tiempo, así que vayamos a lo que realmente importa ahora. Nada más comenzar el juego, tras una impresionante secuencia de vídeo (como no podía ser de otra manera), tiene lugar una pequeña escena en la que controlarás al hermano de Vaan, un joven soldado de la resistencia. Esta parte del juego hará las veces de Tutorial y no será otro que Basch quien te ayude a familiarizarte con las novedades del juego. Tras un fi nal dramático, dará comienzo el verdadero juego. En la bulliciosa ciudad de Rabanasta, capital de Dalmasca, te pondrás en la piel de Vaan, el joven protagonista. Una visita rápida a tu entorno te dejará ver que muchas cosas han cambiado. Para empezar, el control de la cámara es totalmente libre para que puedas apreciar la acción desde donde quieras. Sin duda, se trata de una mejora necesaria dada la libertad que te ofrece el juego a la hora de moverte y la gran cantidad de cosas que ocurren a tu alrededor. Muy lejos queda ya la linealidad de las anteriores versiones. La exploración de los grandes escenarios es mucho más abierta, pudiendo relacionarte con gran número de personajes (acude sólo a aquellos que tengan sobre su cabeza un símbolo, para que no pierdas el tiempo en conversaciones inútiles). Cumplir encargos de todo tipo, participar en cacerías que se desarrollan en el desierto que rodea a la ciudad y visitar la gran variedad de tiendas serán cosas que podrás hacer mientras vas avanzando en la historia principal.
La primera batalla a la que te enfrentes te sorprenderá. Todos recordamos aquellas transiciones cuando un enemigo surgido de la nada te sorprendía y daba comienzo un combate por turnos. Ahora los enemigos son visibles y podrás enfrentarte a ellos cuando lo desees, aunque según sus características algunos te atacarán sin previo aviso. Este sistema bebe de las fuentes de Final Fantasy XI , que mezcla los turnos y el tiempo real. Cada personaje cuenta con una barra que, al llenarse con el tiempo, le permitirá realizar la acción que hayas seleccionado (atacar, magias, técnicas, uso de objetos, etc.). El comportamiento del resto de miembros de tu equipo (hasta tres, más alguno en calidad de «invitado») podrá ser decidido directamente por el jugador o bien por una serie de patrones llamados gambits que habrán sido previamente establecidos. Así, por ejemplo, uno de estos patrones permitirá que automáticamente un aliado cure con el hechizo correspondiente a uno de sus compañeros cuando los puntos de vida se encuentren en un estado crítico.
Otra de las grandes novedades es la llamada «Tabla de Licencias», que es la base de la evolución de los personajes. Gracias a ella y a los puntos conseguidos al acabar con los rivales podrás hacer que los miembros de tu equipo aprendan nuevos hechizos, habilidades, aumenten la barra de vida y magia y, lo más importante, puedan equiparse con todo tipo de armas, armaduras y accesorios. Algo parecido al sistema de esferas visto en Final Fantasy X , pero con más posibilidades de personalización.
Esta decimosegunda entrega llegará hasta todos nosotros traducida (que no doblada) al castellano, aunque vista la calidad de las voces en inglés quizás sea lo mejor. Y, por supuesto, la conversión PAL estará a la altura. Ya sólo queda esperar un poco más...