Pocos juegos han sido tan polémicos como el primer Manhunt. Sus elevadas dosis de violencia y el gusto por lo sórdido de su argumento incomodaron a más de un alma cándida que no prestó atención a la extraordinaria factura técnica del juego. La secuela dejará satisfechos a quienes busquen nuevas dosis de encontronazos con lo peor del ser humano, pero también un sorprendente giro de ciento ochenta grados en ambientación, trama y calaña moral de los personajes. Hemos viajado hasta Londres para que, en el estudio que Rockstar tiene allí, nos contaran qué novedades tendrá esta secuela.
Para empezar, la historia deja de lado el submundo de las snuff movies y el asesinato por placer para contarnos la historia de Danny Lamb, un científi co sumergido en misteriosos experimentos secretos relacionados con armamento y drogas. Estos experimentos se interrumpen súbitamente y Danny es encerrado en un sanatorio mental del que escapa con la ayuda de otro preso, el psicópata Leo Kasper, relacionado también de algún modo con los experimentos, y experto en el escurridizo arte de asesinar por la espalda. La búsqueda de respuestas de Lamb y la sed de sangre de Kasper se convierten en dos piezas de un intrincado laberinto mental del que solamente lograrás salir con violencia y dolor.
La mecánica del juego es sumamente similar a la del primer Manhunt. Sigilo máximo y asesinato traicionero con objetos contundentes, afi lados y sibilinos que se van encontrando por los escenarios: jeringuillas, lapiceros, bates... Y una novedad: diversos elementos del escenario podrán emplearse como armas interactivas. En Londres pudimos ver cómo Lamb le reventaba la sesera a un enemigo con la ayuda de una caja de fusibles apropiadamente señalada en su radar. No fue agradable...
Como en el original Manhunt, el jugador se verá premiado según la contundencia y sadismo de los ataques; Hasty, Violent y Gruesome son los tres niveles de devastación a los que se suma un sorprendente giro: en un momento dado, mientras deambulaba por un sórdido motel repleto de enemigos, vimos a Danny coger una escopeta y emprenderla a tiros corriendo por los pasillos. Así es, si el protagonista encuentra un arma de fuego podrá dejar de lado el sigilo y encadenar agresivas andanadas de plomo, gritos y acción pura. En Rockstar nos prometieron un cierto equilibrio entre las secuencias de acción más descerebradas y el clásico sigilo de la primera entrega, así que prevemos buenas cantidades de armas de fuego repartidas por los escenarios.
Manhunt 2 parece tener una jugabilidad más pulida y fases de infi ltración algo más complejas que en la anterior versión. Consciente de que tienen entre manos una franquicia polémica, pero que ha impactado a toda una generación de jugadores, Rockstar quiere ofrecernos de nuevo un juego viscoso y rotundo. Pronto veremos si ha tenido éxito.