Esa es la sensación que causa
Odin Sphere a los poco minutos de adentrarnos en su maravillosa arquitectura digital plana. Puede que todo sea casualidad, pero parece como si las cada vez más cercanas puertas del cielo para
PS2 estuvieran plasmadas en el último gran juego de este sistema.
PlayStation 2 se merece el paraíso como casi ninguna otra máquina, y todo indica que
Odin Sphere ha nacido para representarlo y acoger su descanso eterno.
Puede que muchos penséis que un
Action RPG no sea la mejor forma de despedir con gloria a esta consola, pero nada más lejos de la realidad, la obra maestra de
Vanillaware (
Princess Crown, GrimGrimoire…) apadrinada por
Atlus, primero, y
Square Enix después, está por encima de géneros, números e incluso soportes lúdicos. Es la auténtica quintaesencia del videojuego, un retiro dorado a los parajes bidimensionales más sugerentes, exuberantes y recargados que podáis imaginar; con una utilización del colorido delirante, propia de los más grandes y enloquecidos genios de la pintura. Lejos de ocultarse en las teóricas limitaciones realistas de los planos «x e y», los grafi stas han sembrado estos escenarios de animaciones en todos los elementos que dan forma a los, suaves y majestuosos, planos de
scroll, otorgando una profundidad creíble, mareante. Es como si el
scroll volviese a cobrar importancia mucho tiempo después.
Para surcar estos planos de paralaje, nada mejor que una generosa colección de bellos y artesanalmente animados personajes; los cinco protagonistas de la historia (Gwendolin, Cornelius, Mercedes, Oswaldo y Velvet) son un verdadero prodigio dotado de constantes vitales: respiran, parpadean y gesticulan con insultante solvencia. Aunque el plato fuerte de la fauna de
Odin Sphere está compuesto por criaturas como Odín, Lord Brigan, el dragón Wagner o los verdugos de Titania, por citar algunos, que apenas encajan en las dimensiones de la pantalla. En estas páginas podéis haceros una idea de su tamaño, diseño y colorido; pero cuando presenciéis su animación, os quedaréis sin aliento...
Más síndrome de Stendhal La brillantez artística está fuera de toda duda, vayamos con el resto.
Odin Sphere narra una compleja historia en la que se entrelaza el destino de los cinco protagonistas mencionados. Jugaremos con todos ellos, en un orden fi jado por el guión. Hasta que no completemos prólogo, seis capítulos y epílogo de cada uno de ellos no pasaremos al siguiente, lo que nos permitirá saborear y jugar la historia desde cinco puntos de vista diferentes, ya que cada personaje lucha, se maneja y se siente también de forma diferente.
Esto cobra especial importancia en los escenarios circulares de combate, sin duda uno de los pilares básicos sobre los que reposa la sobresaliente calidad de
Odin Sphere. Con un puro desarrollo arcade recorreremos estos parajes, enfrentándonos a enemigos de variado pelaje, desde pequeñas alimañas a fi nal bosses que rebosan por los cuatro lados de la TV. Pero esto es un
Action RPG, y además de combatir tendremos que hacer muchas cosas más, como sufrir una evaluación al fi nal del combate en base a nuestra rapidez y habilidad; elaborar pociones alquímicas; plantar semillas para obtener ventajas ofensivas y defensivas de sus frutos, por no mencionar la posibilidad de conseguir ingredientes que nos permitan crear y saborear platos deliciosos, para ganar experiencia y puntos de vida, en la acogedora Aldea de
Puka.
Para estar a la altura del
tour de force gráfico,
Vanillaware ha vuelto a contar con la batuta mágica del Hitoshi Sakimoto (
FFXII, FF Tactics o Vagrant Story). En esta ocasión embriagará tu sentido auditivo con una sensual y cálida BSO de corte épico reposado, perfecto acompañamiento para uno de los mejores doblajes jamás escuchados en un
RPG eso sí, en inglés, pero con subtítulos en buen castellano, que nos depararán diálogos y monólogos de gran intensidad y dramatismo propios de una obra de teatro. Es hora de concluir, no sin antes desvelaros algunas bondades más, como la posibilidad de rejugar los niveles para conseguir más
items y dinero, volver a presenciar las secuencias de diálogos en el Historial de Eventos, la opción de 60 Hz o sus más de 45 horas de juego.
Creo honestamente que no se le puede pedir más a un videojuego: una auténtica e inimitable obra de arte a nivel audiovisual, fácil de aprender, profundo en su desarrollo y extremadamente adictivo. Un paraíso multicolor en 2D que te atrapará sin remisión y que permitirá a
PS2 disfrutar de su último y más brillante momento de gloria. ¿Quién dijo que el arte no sabe de dimensiones? De momento tiene dos y se llama
Odin Sphere.
Ficha Valoración
Lo mejor y lo peor:
- [+]El apartado gráfi co 2D más sobresaliente jamás visto en sistema alguno. Gran banda sonora, un argumento absorbente, jugabilidad cercana a la perfección...
- [-] Por pedir que no quede. Un buen doblaje en castellano, escenarios de mayor recorrido, más personajes y, sobre todo, que no se acabara nunca.
- 9,6 Gráficos:
- El mejor grafismo en 2D de todos los tiempos. Colorido, diseño y animación realmente soberbios..
- 9,2 Audio:
- Otra mágica BSO de Hitoshi Sakimoto de corte épico, mítico. El doblaje en inglés, sobresaliente.
- 9,3 Jugabilidad:
- La historia te envuelve, las fases de acción te atrapan... No podrás dejar de jugar hasta el final.
- 9,2 Duración:
- Si quieres disfrutar de Odin Sphere como se merece, ve reservando un mínimo de 50 horas.
- 9,4 Puntuación Oficial
- Conclusión:Suma el mejor apartado gráfico jamás visto en 2D a un desarrollo embriagador. Un nuevo clásico...
Puntuación oficial:
9.4