Los simuladores de rallys son una disciplina tan antigua como las mismas consolas y la aportación de nuevas ideas a este género siempre ha sido bastante complicada, dado lo cerrado del planteamiento. Los programadores británicos de Evolution Studios llevan cinco años como abanderados de esta disciplina en PlayStation 2 (con el permiso de la saga Colin McRae de Codemasters, que este año no verá la luz), y poco a poco han ido perfeccionando su oferta hasta ofrecernos lo que nos encontramos en esta nueva edición. En los tiempos que vivimos, cuando lo único que importa es la sensación de velocidad extrema, la competición directa con los rivales, los choques espectaculares y las chicas explosivas para adornar todo esto, parece arriesgado presentar un producto donde deberemos redescubrir lo apasionante que es luchar contra el crono y contra nosotros mismos. Esa es la clave de WRC: Rally Evolved.
Poco ha cambiado en apariencia desde el año pasado, pero las mejoras, aunque sutiles, han llevado a crear una jugabilidad de la que la mayoría de sus rivales en la conducción carecen. Tomar bien cada curva, dosificar la aceleración y robarle unos segundos al reloj se convertirán en nuestra obsesión si le dedicamos unos pocos minutos al juego y no nos dejamos asustar por su aparente parquedad. Por supuesto que se ha actualizado todo el apartado de licencias (coches, pilotos, circuitos, etc.), algo que apreciarán los más fanáticos, pero sin duda no es esto lo más importante para el público en general. Donde otras sagas de conducción se han vendido a la jugabilidad más directa (véase Fórmula 1), WRC sigue ofreciendo un gran reto, y puede convertirse en uno de esos juegos que no nos cansaremos de jugar. Otras de las novedades añadidas es lo «imprevisibles» que son los recorridos. Una roca que cae, un espectador mal colocado, un vehículo averiado... Cualquier cosa puede pasar de repente y suponer una prueba a nuestros reflejos, por lo que la función del copiloto se vuelve más importante que nunca. Ahora la sensación de tener un acompañante humano está mucho más acentuada, cambiará de tono según nuestra actuación y nos apoyará con sus comentarios.
Pero donde notaremos más el paso del tiempo y el desarrollo añadido a la anterior entrega es en el apartado gráfico. La representación de los vehículos es excelente y la forma en la que se van deformando según sufrimos impactos es de lo más realista. Los escenarios reproducen sin ningún problema gigantescas partes de terreno con una cantidad de detalles y una resolución asombrosa. De hecho, a veces estaremos tentados a jugar una nueva partida sólo por disfrutar de la belleza visual del juego. Mención especial merece el modo de juego Rally Cross. Tomando el nombre de un mítico arcade de PSone, nos ofrece la posibilidad de competir directamente con otros coches, con la posibilidad de impactar contra ellos (nada de «coche fantasma»). Poco realista pero muy divertido. Lo mismo ocurre en la modalidad Online, donde los piques pueden ser antológicos. Si eres un fanático de la disciplina no encontrarás una oferta mejor, pero para el resto de usuarios puede que no ofrezca los alicientes y novedades necesarios para justificar, un año más, su compra, sobre todo si tenemos en cuenta la enorme cantidad de grandes títulos de conducción que existen para PlayStation 2. Parece que las grandes sagas de esta consola están dando ya todo lo que pueden, y que las grandes novedades quedarán ya para el futuro...
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- Lo mejor y lo peor:
- [+] La lucha contra el crono sigue siendo apasionante. La calidad técnica está fuera de toda duda.
- [-] Se echa de menos la inclusión de nuevos modos de juego. La saga parece haberse quedado algo estancada.
- 9,4Gráficos:
- Excelente reproducción de los coches, escenarios muy grandes y detallados, e impresionantes efectos especiales.
- 9,2Audio:
- La voz del copiloto es mucho más humana que antes y el sonido del motor sigue siendo convincente.
- 9,1Jugabilidad:
- El sistema de control es exigente pero muy gratificante, y el desarrollo acaba enganchando.
- 8,9Duración:
- Multitud de tramos, vehículos y modos de juego, aunque se echa en falta alguno más "profundo".
- Conclusión: En una parte de la balanza tenemos el perfeccionamiento de una fórmula de contrastado éxito. En otra, nos encontramos con unas novedades escasas y un sistema de juego ligeramente desfasado.
Puntuación oficial:
9.1