Fortaleza
Despierta del Animus y habla con Lucy o cotillea en su ordenador para descubrir sus motivaciones ocultas.
Después, descansa en tu habitación para volver al Animus al día siguiente.
Al Mualim te da una mejora de combate, así como acceso a su jardín privado y, por suerte, tu hoja camufl ada, que tanto necesitas.
Escoge entre dos nuevos encargos: Talal, en Jerusalén o Garnier de Naplouse en Acre.
Talal
Presta atención al ir hacia Jerusalén, ya que el camino se bifurca. Revisa el Mapa en caso de duda, pero no vayas demasiado deprisa si no quieres tener a toda la guardia tras de ti.
Rescata al Erudito en el cementerio a la izquierda de la entrada al barrio rico para así camufl arte en su grupo y pasar entre los guardias sin ser descubierto.
Dirígete a la Casa de Asesinos tras trepar una primera Atalaya. Malik (el aprendiz del principio del juego) está algo resentidillo, pero te informa pese a todo. Es hora de investigar.
Ve al noroeste y elimina a dos personas en el Mercado. Uno de ellos está cruzando los puestos, mientras que el otro está parado.
Liquida a ambos con el máximo sigilo, preferiblemente dejando al objetivo inmóvil para el final por si los guardias te descubrieran.
Ahora, en el Este, sigue al Charlatán y hazle confesar que Talal suministra esclavos para las investigaciones de Garnier.
A continuación ve al Sur y busca a dos residentes que saben cómo Talal esclaviza a los más pobres.
Roba la Carta que lleva uno de ellos para conocer la posición de la guardia que vigila la residencia de Talal.
La siguiente investigación te lleva al sector Sureste, y tras escuchar la conversación sabrás dónde se esconde Talal cuando le persiguen.
De regreso a la Casa de Asesinos se te encarga obtener varios estandartes.
Comienza por el del muro contiguo, y sigue la ruta indicada en el Mapa a partir de ese punto.
A cambio recibes malas noticias: la guardia que protege a Talal le es fiel hasta la muerte.
El asesinato
Si pretendes entrar en el almacén de esclavos de Talal puedes fingir ser Erudito, o bien acceder a través de los tejados cercanos.
Demasiado fácil… un nutrido grupo de guardias te está esperando: acaba con todos.
Después sube por la escalera tras Talal, no sin antes liquidar a su guardaespaldas arquero.
A través de los tejados has de perseguir a Talal, para después bajar a las calles.
Consejo: Recuerda el movimiento que, al mantener pulsado el botón k mientras caminas, te permite apartar a la multitud con un suave empujón. Si corres entre ellos serás descubierto.
Abriéndote paso con cuidado entre la multitud, es preciso alcanzarle y asesinarle antes de que llegue lejos.
No trepes ninguna pared ni pierdas el tiempo saltando o Talal llegará a su refugio, repleto de enemigos.
Una vez acabes con él, huye para despistar a los guardias.
Vuelve a la Casa de Asesinos cuando todo esté tranquilo.
Garnier de Naplouse
Si pretendes entrar en el barrio pobre, residencia del caballero, repite el proceso por el que entraste a Damasco.
Salva al Erudito y entra junto al grupo de religiosos en la ciudad, fi ngiendo que rezas.
Nada más entrar descubrirás una desagradable sorpresa: los tejados están repletos de vigilantes y arqueros. ¡Estupendo!
De modo que deberás poner el máximo cuidado a la hora de subir a las Atalayas o trazar rutas de escape.
Una buena opción es localizar desde abajo al vigilante, subir por la parte trasera del edificio que custodie y eliminarlo con el máximo sigilo por medio de la Hoja Oculta.
De hecho, este es un estupendo modo de trazar una ruta de escape.
Despeja los tejados de enemigos, sobre todo los circundantes a zonas como tu refugio o la casa del objetivo.
En cualquier caso, acude a la Casa de Asesinos para que te informen sobre la localización de Garnier.
Consejo: No permanezcas en los tejados más bajos, donde los transeúntes pueden alertar de tu presencia. Las torres y atalayas son estupendos refugios.
Rescata a tu colega de oficio del asedio del hospitalario que le acosa.
Búscale en el Mapa y acércate a él cuando no haya, ejem, «moros en la costa», por ejemplo en un callejón, y elimínalo con la Hoja Oculta.
Como recompensa, el informador te comunica que Garnier vive en la fortaleza hospitalaria del barrio pobre.
Sigue al ciudadano que te indica tu sincronización.
Una vez le interrogues te revelará que la guardia de Garnier no es tan eficaz cuando el mal llamado médico atiende a los residentes.
Este robo, que debe ejecutarse en la zona central del barrio pobre, consiste en seguir a un informador.
Róbale la Carta que relaciona a Garnier con el difuntoTamir y un tercer hombre.
El siguiente robo, en el segmento Sureste, es el de un trabajador a sueldo de Garnier.
Este hombre es quien porta un documento relativo a la reforma en la fortaleza.
Ahora, sigue el indicador del Mapa hacia el Norte.
Escucha con atención a los dos soldados para descubrir que hay turnos de vigilancia que no se realizan. ¡Mejor para tu misión!
El asesinato
Puedes entrar en la fortaleza de Garnier de dos modos.
El primer modo es salvando al Erudito y camuflándote en el grupo que entra por la entrada principal.
Esto tiene el riesgo que implica la atenta vigilancia de la zona.
También puedes entrar por el tejado si consigues despistar a la guardia.
Si escoges esta opción pon rumbo hacia el edificio colindante, al Noreste de tu actual posición.
Desde el tejado tienes que acceder a la fortaleza acabando con cada uno de los arqueros.
Antes de entrar localiza posibles escondites para una ruta de huida, en caso de que seas descubierto.
La entrada está en la zona Noreste, en un nivel inferior al punto en el que te encuentras ahora mismo.
Tan pronto estés en el interior lo más prudente es eliminar uno a uno a los guardias antes de ir a acabar con tu objetivo.
Esta estrategia se debe a que Garnier te va a descubrir nada más saques tu hoja camuflada.
Con todo, es probable que tengas que enfrentarte a más de un enemigo, incluido Garnier.
Cuando acabes con el anciano, regresa a la Casa de Asesinos para presentar tu informe.
Después vuelve con tu líder, Al Mualim, quien por tu éxito en la misión te concede un nuevo arma: los Cuchillos arrojadizos.