Ciudad abierta para el desguace.
CRITERION GAMES ha dado un paso valiente e interesante para hacer evolucionar su saga de conducción
arcade. Ha reformulado el estilo
Burnout por completo: los choques de
Paradise son más agresivos y contundentes que nunca, con miles de fragmentos de cristal volando por los aires, metal doblándose por innumerables focos de presión y diversas partes de los vehículos desprendiéndose y trazando elaboradas parábolas a cámara lenta.
Burnout Paradise, posiblemente, ha heredado con orgullo la tradición
Burnout de violencia sobre ruedas, el espectáculo de destrucción automovilística más bello y complejo que se ha visto hasta la fecha.
Pero el cambio radical de
Burnout Paradise está en su mecánica:
Paradise City es el nombre de la ciudad, completamente abierta, y desde el primer momento el jugador puede explorarla. A diferencia de otros títulos que han usado la ciudad abierta a modo de puente entre distintas pruebas,
Burnout Paradise es tan divertido tanto si se compite como si no.
Criterion ha optado por eliminar menús de todo tipo y pantallas de carga, y dejar que el usuario acceda en cualquier instante a las pruebas... si lo desea. De este modo, podrás simplemente conducir por
Paradise City y, al encontrar un cruce en el que haya una prueba, comenzará la competición en términos dentro de los cánones clásicos de
Burnout: Carreras, Eliminador, Contrarreloj, realizar un número mínimo de
Takedowns en un tiempo límite... Pero si no lo deseas, no tienes por qué hacerlo. El progreso del jugador no se refleja en circuitos desbloqueados, sino en nuevos coches (hasta setenta) que, lógicamente, le permitirán afrontar pruebas progresivamente más duras. Sin duda es un radical giro en la mecánica de
Burnout que supone un gran riesgo para
Criterion Games, pues no todos los usuarios van a digerir bien la pérdida de la posibilidad de repetir una y otra vez la misma prueba. Y es que para reiniciar una carrera hay que volver al punto de partida. Otro ejemplo es el memorable
Crash mode, que ha sido sustituido por un hilarante modo Espectáculo, el cual se activa en cualquier momento (incluso en medio de una prueba) y hace que el coche inicie una sucesión de choques y acumule millonarias cifras en daños. ¿Ha sido una buena idea imbuir esta prueba en pleno juego? Nuestra opinión es que sí. Acceder a este modo con la simple pulsación de un botón proporciona fluidez e inmediatez a la experiencia Paradise. Aunque auguramos agrias polémicas...
Puntuación oficial:
9.4