La saga que más chatarra rodada ha generado llega al fin a la nueva generación.
Después de la relativa decepción que supuso Burnout Dominator (que, recordemos, no estaba programado por Criterion), vuelve la serie que más y mejor ha reflejado la espectacularidad de los trompazos automovilísticos. En esta nueva entrega, las posibilidades de las consolas de última generación han sido exprimidas para que los choques sean más dolorosos que nunca: la tecnología de deformación de los vehículos convierte este gran Burnout Paradise en todo un espectáculo para los amantes de la chatarra chamuscada.
Pero las novedades que Criterion ha implementado en esta entrega van mucho más allá de un lavado de cara (aunque lo hemos visto en movimiento y os podemos asegurar que se nota que ha sido desarrollado desde cero y usando la versión de PS3 como punto de partida): toda la estructura del juego ha cambiado y ahora la ciudad Paradise, con sus 30 Kilómetros cuadrados, está completamente abierta desde el primer segundo. Además, el juego no tiene ni menús, ni tiempos de carga.
Pudiendo cambiar los vehículos que vayas ganando en el cementerio de coches (el auténtico motor del progreso en la aventura, ya que las pruebas son accesibles al cien por cien desde el comienzo), sólo tendrás que deambular por la ciudad buscando desafíos (cinco tipos de eventos de competición), carreras... y jugar. En cualquier momento puedes entrar en una carrera, sea Online o contra la máquina; cuando quieras, tienes la opción de salir de ella. Y entre carrera y carrera, puedes deambular por la ciudad buscando sitios por los que saltar, y zonas secretas y atajos que usar más tarde. La fluidez al pasar del modo de paseo (paseo frenético, claro) a las competiciones es muy suave y encontrará, con toda seguridad, tanto defensores como detractores.
La puntilla, sin duda, es el nuevo modo Showtime, heredero maximizado de la modalidad Crash que puede iniciarse en cualquier momento (incluso dentro de una carrera), y la posibilidad de fotografiar con PlayStation Eye la cara de pasmo de tus rivales cuando les hagas un takedown.
3 Razones para no perdértelo:
1- La estructura abierta, toda una novedad en la serie.
2- El modo Showtime, versión delirante del modo Crash.
3- La posibilidad de fotografiar con PlayStation Eye a tus rivales.