sábado, 17 de mayo de 2008

Ir

PS3

Grand Theft Auto IV

Grand Theft Auto IV

26/03/2008

El juego más deseado del año ya no tiene secretos para nuestros lectores. nos pateamos durante horas las calles de liberty city en el modo historia lanzamiento y os mostramos, en primicia mundial, cómo son los modos multijugador. Sí, nosotros, los primeros.

Hace ya muchos meses desde la última vez que Rockstar nos enseñó algo de GTA IV. Meses en los que se ha oído y leído de todo fruto de las expectativas. Y si algo podemos decir después de nuestro primer hands-on con el nuevo juego de Rockstar es que ese IV está muy bien puesto: tras jugar por primera vez a este nuevo GTA, la sensación es la de estar ante lo mismo que en entregas anteriores (mismas dinámicas esenciales, mismo concepto de libertad y grandilocuencia simuladora), pero mejor, más actual, más inabarcable, más impresionante. De auténtica nueva generación. Si San Andreas supuso un salto cualitativo en cuanto a proporciones, GTA IV pretende ser el salto evolutivo definitivo (de momento, al menos) de la serie: de nuevo, tamaños geográfi cos enormes, acompañados de novedades en las mecánicas, de actualizaciones necesarias, pero, sobre todo, de un profundo refi namiento y sofi sticación de una fórmula ya planteada. Así, las pocas horas que tuvimos el control de un Niko Bellic ya consciente de las medias verdades sobre el sueño americano de su primo Roman (y en busca de ese «alguien especial»), pasaron volando mientras experimentábamos (es decir, hacíamos el salvaje) por Liberty City y degustábamos algunas misiones para ir tomándole el pulso al videojuego.

Lo primero que llama la atención es el salto cualitativo general del título: desde la iluminación, al increíblemente lejano y nítido horizonte (con el skyline de la ciudad al fondo en todo momento), la abundante vida urbana (con gente sentada en escalones, otros llevando la compra, grupos conversando, encendiéndose cigarros... y liándose a palos entre ellos por diversas causas), o la física que gobierna a los personajes (sus ademanes al andar, sus reacciones a los golpes o disparos). Desde luego, la combinación RAGE y Euphoria resulta demoledora: ninguna ciudad de cualquier otro Grand Theft Auto ha resultado nunca tan cinematográfica y, a la vez, tan realista, tan verosímil y tan viva.

Las misiones jugadas no salen de cierto estándar del sello GTA, como secuestrar un camión, acabar con unos trafi cantes para hacer un favor a algún contacto, proteger a otro durante una poco legal transacción...

Pero la diferencia está en los pequeños detalles que Rockstar convierte en pilares de su jugabilidad y su fórmula: empezando por el nuevo sistema de combate (con una mira que una vez fijada permite apuntar con mayor precisión a partes concretas del cuerpo, así como la posibilidad de rodar o usar cobertura), continuando por el uso intensivo del móvil como centro neurálgico de las actividades de Niko (podrás llamar a contactos que tengas hechos, irte de copas con ellos, pedir y que te pidan favores, hacer llamadas falsas al servicio de emergencia...), y llegando al nuevo sistema de búsqueda policial, basado en radios de localizaciones pero también en líneas de visión de las fuerzas de seguridad.

Sin pasar por alto el mejorado control de conducción, con un GPS que indica la mejor ruta, pero también un refi namiento en las físicas que aumenta la profundidad de la conducción. Así como los innumerables detalles gráficos (Niko se comporta de forma realista dentro del coche, se distingue la pantalla del móvil cuando lo usa...), la nueva posibilidad de escalar y usar escaleras de incendio y cornisas para hacer el cabra por la ciudad, y la inclusión de un salvado de partida automático tras cada misión.

Ahora sí que la espera comienza a ser dura: Grand Theft Auto IV será, o eso parece, «El GTA».


Sites de Grupo Zeta