Un paso más en la simulación física.
Harmonix ha puesto especial mimo en este periférico, intentando copiar aún más ademanes del Guitar Hero más apañado: tocar en la parte alta del mástil, cambiar de pastilla... Lo primero se consigue con los botones que pueden apreciarse cerca del cuerpo: tienen la misma función que los habituales, pero pueden tocarse sin golpear «las cuerdas». Están especialmente pensados para los solos y las improvisaciones. Por su parte, el selector de pastilla es en realidad un selector de efectos: en cualquier momento, puede mezclarse la señal de lo que se toca con un efecto wah-wah o flanger, por ejemplo. Los botones, por otro lado, parecen un tanto más sensibles que los de otros controladores y la palanca de rasgueo necesita más firmeza al dar una contrapúa, pero parece más estable.
LA OPINIÓN DE STAN BY
En pocas palabras, me encanta el controlador, estética y funcionalmente. Cuesta un poco acostumbrarse, pero la simulación resulta exquisita.