La guerra es su vida, el caos es su himno y el dinero su única religión... ¿Recuerdas a Chris, Mattias y jen?
Pandemic recupera a nuestros tres mercenarios favoritos en una aventura de mecánica abierta, que eleva al cubo la jugabilidad del memorable Mercenarios de PS2. Más de 130 vehículos diferentes para comprar y robar, distintas facciones a las que prestar nuestros servicios, y una meta: amasar una verdadera fortuna aprovechando el caos reinante. Las ricas reservas de petróleo de Venezuela han motivado el enfrentamiento entre el dictador que la gobierna con puño de hierro, las multinacionales petrolíferas, los chinos y las Naciones Unidas (rebautizadas aquí como Allied Nations), que lejos de pacificar la zona, han terminado por convertir este trozo de paraíso en un campo de batalla.
A medida que se acerca la fecha de lanzamiento de Mercenaries 2: World In Flames, vamos teniendo acceso a versiones más completas del juego de Pandemic, en las que queda patente las enormes dimensiones de los mapeados y nuestra capacidad para destruir todo lo que aparece en pantalla. El último ejemplo, cuando nos lanzamos al centro de Valparaíso montados en una lanzadera móvil de misiles SAM. Tras ponernos en el asiento del artillero, sólo tuvimos que lanzar unos cuantos «pepinos» para comprobar cómo los rascacielos más imponentes se vienen abajo como castillos de naipes. Nos dimos un paseo en helicóptero, nos deleitamos con el fantástico trabajo de doblaje (no esperábamos menos, tratándose de Electronic Arts) y nos quedamos con ganas de seguir amasando dinero con el que construir nuestra propia PMC (Private Military Company). El entorno gráfico se muestra bastante más sólido que en las betas anteriores y, aunque todavía dista de ser perfecto (los escenarios se construyen ante nosotros), ver en acción cualquier ataque aéreo (con la consiguiente destrucción de todo lo que alcanza a la vista) acaba por apagar cualquier voz crítica. ¡Por favor, que acabe agosto y llegue pronto septiembre!
CLAVES
1 Pese a sus altas dosis de violencia, en Mercenaries 2 también hay sitio para el humor. Una muestra: la «letal» Vespa que la Universal Petroleum Corp. te encarga robar en Valparaíso.
2 Cuando el tiempo apremia, no te dediques a comprar vehículos. Mejor para uno y róbalo al más puro estilo GTA: ya sea un coche, una moto… ¡o un helicóptero en plena marcha!