La capital californiana será testigo de las carreras más arcade.
La primera entrega de la saga sorprendió a propios y extraños por el desarrollo tan libre que proponía al jugador, y parece que esta secuela no le irá a la zaga. Ambientado en una ciudad de América del Sur, el jugador, encarnando a uno de los mercenarios que dan nombre al juego, podrá hacer y deshacer a su antojo mientras destroza literalmente la urbe, ya sea a pie o subido a alguno de los muchos vehículos posibles que encontrará.