jueves, 24 de julio de 2008

Ir

El set-list


Weezer: Say It Ain’t So
Nirvana: In Bloom
Mountain: Mississippi Queen
Garbage: I Think I’m Paranoid
OK Go: Here It Goes Again
The Pixies: Wave Of Mutilation
Yeah Yeah Yeahs: Maps
Radiohead: Creep
The Clash: Should I Stay or Should I Go
The Rolling Stones: Gimme Shelter
Beastie Boys: Sabotage
The Ramones: Blitzkrieg Bop
Hole: Celebrity Skin
The Killers: When You Were Young
Soundgarden: Black Hole Sun
Bon Jovi: Wanted Dead Or Alive
Foo Fighters: Learn To Fly
R.E.M.: Orange Crush
The Hives: Main Offender
Nine Inch Nails: The Hand That Feeds
Faith No More: Epic
David Bowie: Suffragette City
Sweet: Ballroom Blitz
Fallout Boy: Dead on Arrival

 

 

PS3

Rock Band

Rock Band

20/02/2008
Stan By

La nueva propuesta musical de Harmonix se explica ella solita desde su mismo título: ya no se trata de ser un héroe de la guitarra...

Rock Band supone un paso más allá: la simulación completa de la experiencia como miembro de un grupo musical. Podéis imaginaros que llevábamos tiempo mordiéndonos las uñas por poder probar, como dios manda y durante un ratazo, el nuevo juego de los creadores de Guitar Hero. Y ya está hecho. ¿Primera impresión? Espectacular.

Ahora bien, hay que dejar algo claro de entrada: Rock Band no busca la dificultad digital extrema del último Guitar Hero, por ejemplo. Este tipo de experiencia puñetera para jugadores curtidos no es lo que ha de buscarse aquí, excepto tal vez jugando con la batería (y porque ésta, en niveles altos de dificultad, exige básicamente tocar de verdad). Rock Band está pensado y diseñado para ser disfrutado al máximo en grupo: con tan sólo una sesión de juego, ya es fácil darse cuenta. El título incluye modo en solitario, por supuesto (para guitarra, voces y batería), basado en la conocida fórmula de ir superando bloques de canciones de difi cultad creciente. Y, por otro lado, en el contexto de una partida en grupo, cada cual puede jugar en su propio beneficio. Pero Rock Band exige e incita, a la vez, a actuar como conjunto.

En primer lugar, porque en el Band World Tour, el modo carrera multi-jugador (para el que se necesitan al menos dos jugadores y al que estuvimos dándole unas horas en las oficinas de Electronic Arts) cada canción sólo puede ser superada si todos los integrantes de la banda llegan al final de la misma: el juego mide la actuación de todos los componentes del grupo y si falla uno, flagrante y constantemente, se es eliminado. Es entonces cuando se descubre la importancia de la cooperación: en cuanto falta un componente, su pista de audio desaparece, la canción queda coja y, lo que es peor en términos de juego, el medidor de la banda comienza a desplomarse hacia un final anticipado.

Hace falta entonces que un compañero, que tenga en reserva su Overdrive (lo que viene siendo la Energía Estrella de Guitar Hero), la utilice para rescatar al miembro caído. Esto puede hacerse hasta en dos ocasiones por integrante, y cada instrumento activa su Overdrive, conseguido acertando secuencias de notas concretas, de forma distinta: así, las guitarras, levantando el mástil; la batería, consiguiendo un redoble perfecto; y la voz, improvisando frases hacia el ficticio público o alargando determinadas notas en algunas frases.

El Overdrive, como es lógico, sirve también para mejorar el multiplicador actual de puntos (puntos del grupo, por cierto, nada de puntuaciones individuales), pero salta a la vista que hay que gestionarlo siempre en favor del conjunto, y no del lucimiento.

Otro aspecto del juego que genera la sensación de «banda cohesionada» son los golpes de batería, que se oyen perfectamente y uno entra rápido en la dinámica de seguir el ritmo a través de ella; sin duda, esto último es uno de los grandes logros de Rock Band, ya que un fallo del batería podrá arrastrar al resto de integrantes hacia el error. Por el contrario, si el guitarrista realiza un solo, además de henchir el orgullo grupal, servirá para obtener un bonifi cador; igual sucede si fi nalizan algunos pasajes de cada canción todos al unísono.

La dinámica del Band World Tour también está enfocada al éxito de la banda: a través de diferentes locales, tu grupo tendrá que superar diversas canciones, pero también eventos especiales, como sets de varios temas, peticiones sorpresa del público e incluso conciertos benéficos.

El objetivo, en realidad, es aumentar la reputación (medida en estrellas), la popularidad (en base a los fans conseguidos) y el dinero del grupo.

El nivel de cada show determinará cuántos nuevos groupies obtienes y algunos eventos te harán elegir entre la pasta o la reputación, por ejemplo.

Nos cansaremos de repetir, Rock Band es más que un juego de habilidad: su objetivo es entender qué es lo que supone tener un grupo de música. Y parece que lo consigue...

 


Sites de Grupo Zeta