The Darkness
06/09/2007
Edgar & CíA
Cuando cumples 21 años la vida se empieza a volver más complicada. Si no preguntadle a Jackie Estacado, que acaba de cumplirlos y su tío le quiere ver muerto. Por si eso fuera poco, un antiguo ente conocido como «La Oscuridad» lo está poseyendo y no le deja ni siquiera morir. ¿Cómo acabará Jackie con su tío y con una fuerza que parece provenir del mismísimo infi erno? Para ello tendrá que afi nar su puntería y aprender a dominar sus nuevos poderes.
Lo básico
Las pistolas no son tu única arma. Los poderes de «La Oscuridad» te resolverán la mayoría de las situaciones, pero deberás saber cómo usarlos.
Diaparando a una bombilla
Las zonas oscuras recargan tu energía y las zonas iluminadas la consumen. Por lo tanto, antes de avanzar debes asegurarte de que el área que vas a pisar no tenga luz. Si esto no es así, tendrás que ser tú el que acabe con ella. Destruye todas las farolas o lámparas que encuentres para facilitarte el camino.
Obtén información
La máquina de información del metro te resultará muy útil. Cada vez que tengas que ir a un lugar que no sabes dónde está, aquí podrás consultarlo. Lo mejor es que contiene datos muy precisos sobre lo que necesitas, desde cosas generales como el barrio chino hasta localizaciones más concretas como la casa de tía Sarah.
Consejo
Cuando tu poder de «La Oscuridad» esté activado serás mucho más resistente a los ataques enemigos gracias al escudo que te proporciona. Para mostrar tus tentáculos solo debes pulsar L1. Recuerda permanecer en lugares oscuros.
Los oscuros
1. Berserker
Se lanza sin piedad a por tus oponentes sin importarle las consecuencias. Es útil para acabar con enemigos a corta distancia.
2. Artillero
Va equipado con una metralleta que hará estragos entre la gente de Paulie. Proporciona una gran ayuda a larga distancia.
3. Kamikaze
Este pequeño demonio se hace explotar a sí mismo para causar daños entre tus enemigos. Ten cuidado de no acercarte mucho.
4. Asesino de luz
Se encargará de destruir las luces a tu paso y así generar oscuridad para no tener que preocuparte tú por ello.