Basta un vistazo rápido a la filmografía de Richard Linklater para darse cuenta de que es un director con una trayectoria cuanto menos heterogénea.
En ella coexisten comedietas «comercialoides» como Escuela De Rock o Una Pandilla De Pelotas con obras intimistas como las magistrales Antes Del Amanecer y Antes del Atardecer , o Waking Life. En ésta última sorprendió ya con la técnica del rotoscopio, consistente en rodar con el método tradicional y después colorear digitalmente, consiguiendo un resultado entre los dibujos animados y la imagen real. Esta vez la obra homónima de Philip K. Dick ha servido como hilo conductor para construir un relato que combina el humor, la paranoia y la angustia vital de unos personajes en sociedad monitorizada y azotada por la destructiva droga «D». Pero hacer cine independiente tiene un precio y la cinta sólo podrá verse únicamente en su versión original, ya que no se distribuirán copias dobladas en nuestro país.