El pequeño Coupé de Audi en su segunda generación ha mejorado notablemente en cuanto a comportamiento, así como en sus acabados, que son de excelente factura. La tracción total lo convierte en invencible cuando el terreno se muestra resbaladizo. La versión menos potente rinde 200 CV de potencia y la que más, 250. Asimismo, existe una versión roadster con las mismas motorizaciones.