Eres considerada una de las artistas revelación de 2007, acabas de recibir el disco de oro…
¡Uff! Nunca lo hubiera pensado, no me lo esperaba para nada. Ahora, en febrero, hace un año que saqué el disco a la venta y jamás pensé que fuera a ir tan bien; las cosas están muy difíciles para la gente que empieza... Sinceramente, mi único deseo era tener el disco en la mano y poder escucharlo. Después, ha venido todo muy de sopetón y aún no me ha dado tiempo a disfrutarlo. Además, me acabo de enterar de que el nuevo SingStar (Latino) incluye Nada que perder, ¡qué ilusión!
¿Cómo se deja un trabajo fijo de profesora de primaria por la música?
Siempre he tenido claro que quería cantar, era mi sueño; pero de los sueños no se vive… Por eso estudié magisterio, porque es otra profesión que me encanta. Durante tres años estuve compaginando las clases y la música tocando por los locales de Madrid. Es cierto que soy muy feliz dando clases, pero no tanto como cantando y componiendo. Lo que siento encima de un escenario, no lo siento dando clases…
¿Un sueño hecho realidad?
Por supuesto, haber grabado mi primer disco y cantar junto con Antonio Vega en Y ahora qué.
¿Te hubieras quedado sólo con tus clases si no hubieras editado un disco?
Para nada, hay un circuito de cantautores por los locales de Madrid bastante consolidado y según te van conociendo vas tocando en más sitios. Vamos, que incluso así puedes vivir de la música.
Si un día la popularidad te llegara a desbordar, ¿volverías a tu vida anterior?
Mi objetivo no es ser famosa y espero que eso que dices no me pase nunca. Lo único que quiero es cantar y que la gente me escuche aunque, evidentemente, esto me lleve a ser más popular.
¿Para componer una canción no hay que tener vergüenza?
(Risas) Lo dices porque cuento lo que me está pasando, ¿no? Es cierto que las canciones son autobiográficas, pero cuando las hice, las compuse para mi. Y con el tiempo se han convertido en una canción. Además, seguro que lo que digo le ha sucedido a mucha gente y se ve refl ejada en las letras...
¿Qué inspira más, el amor o el desamor?
En mi caso el desamor, me cuesta menos escribir cuando estoy triste.
Dos palabras para defi nir Nada Más.
Sencillo, los arreglos no están recargados, y melancólico por las melodías.
¿Crees que el éxito de Tres segundos y Nada que perder te puede influir a la hora de componer nuevos temas?
No, nunca he hecho una canción pensando que fuera a sonar en la radio… si no haría todo igual. Compongo para mi y no para que le guste a la gente. Luego, cuando por primera vez la tocas en un sitio, es cuando te preocupas de la reacción del público.
¿Quién es Conchita?
Una cantautora. Creo que el término cantautor está devaluado. La gente tiene el concepto de plastautor, un tío pesado con su guitarra. Pero realmente cantautor es aquel que hace sus canciones, ya sea pop, rock, canción protesta…
Conchita
Nada que perder
EMI
Trece temas compuestos con el corazón. Dulce voz, melodías melancólicas... No te dejará indiferente.