Un rompecabezas en imágenes.
Sabemos que las históricas ciudades de Castilla no son tan enormes como las «míticas» L.A. o N.Y., pero la persecución en coche por las calles de Salamanca que protagoniza Dennis Quaid hace que la capital salmantina parezca una enorme urbe. Además, con la aparición de vehículos europeos y muchas vueltas de aquí para allá, han conseguido que las escenas de acción den el pego; se nota que han sido cuidadas.
Sin duda, se trata de una película pensada y rodada para divertimento de los espectadores. Un thriller que aspira a ser «político» y que nos ofrece un original modo de contar la historia. Al igual que en Memento, el espectador irá solapando distintas secuencias, dependiendo del punto de vista del personaje. Al final, tenemos un interesante collage que, observado a la distancia precisa, encaja más que perfectamente.