Los «expedientes X» llegaron en los 90 para demostrarnos que aunque todo está inventado, crear un suspense que se resuelve en menos de una hora siempre puede ser una buena apuesta para el éxito. Ahora, más de cinco años después de cerrar los X Files, Chris Carter abre un nuevo y último expediente sobrenatural para deleite de los nostálgicos fans. No decepciona, es un Expediente X más de largo metraje, con ciertos insertos sobre la vida personal entre Mulder y Scully que más bien no vienen al caso, pero con una historia entretenida en toda regla.