Un bólido de colección para entusiastas de la marca.
La legendaria firma de automóviles deportivos, que nació poco después de finalizar la II Guerra Mundial, fue adquirida por Fiat en 1971. Poco a poco la ha ido resucitando, creando modelos muy especiales, como son los vehículos de calle que presentan un diseño muy similar a los de competición. Después del Grande Punto Abarth, ahora le toca al pequeño 500. Para diferenciarlo de otras versiones menos radicales, Fiat le ha colocado un faldón vistoso y un diseño de nido de abeja, además de doble salida del tubo de escape y un motor de 135 caballos de potencia (aunque parece que no son muchos, para esta «pulga» ya son suficientes...).
Va equipado con un botón que, al ser pulsado, hace que el motor suba antes de revoluciones, aumentando así las sensaciones al volante. También lleva un indicador para avisar al conductor cuándo es el momento idóneo para cambiar de marcha y otro que mide la presión de la sobrealimentación. Otro aspecto a destacar es el control de tracción especial para evitar que el coche se descontrole cuando se conduce de manera muy deportiva y unos frenos muy potentes.
En fin, se trata de un pequeño bólido que se maneja muy bien y a un precio más que asequible.
La leyenda de la casa Abarth aún sigue viva, aunque sea con vehículos de calle retocados.