Desarrollado por FPT Racing, esta versión de competición tiene un motor que desarrolla nada más y nada menos que 270 CV de potencia. La tracción es total, a diferencia del modelo de calle, que sólo cuenta con tracción delantera. Además, está equipado con tres diferenciales mecánicos y el cambio de marchas de 6 velocidades es secuencial. El equipo de frenos es más potente y estos aguantan mejor el uso deportivo. Los amortiguadores son regulables.