Ni lo expongas a la luz y, por encima de todas las cosas, no le des de comer después de la medianoche. Si es que se le puede dar de comer a un peluche, claro.
Gizmo es el mogwai del que surgen esas descacharrantemente terrorífi cas criaturas, que popularmente son conocidas como los temidos Gremlins.
Esta cosa tan bonita, porque hay que reconocer que Gizmo es una «mascota» encantadora, puede convertirse, además, en el capullo de peluche que precede a la mutación en reptil antropomorfo gamberro.
Una transformación que Gizmo no ha llegado a sufrir; eso sí, y más te vale que nunca lo haga. Por tu bien, vaya.