Creado sólo para ser la envidia de todos.
Equipada con una carga tecnológica abrumadora, la berlina de Mitsubishi es perfecta para conducir en todo tipo de trazados. La tracción total permanente lleva tres sistemas de funcionamiento para asfalto, tierra o nieve. Cada uno de estos ingenios cambia la respuesta del diferencial central, del trasero, del antibloqueo de frenos y del control de estabilidad. También posee tres programas para que el conductor pueda salir como una bala o conducir más tranquilo.
Por todo lo anterior descrito, parece más un coche de carreras que de calle aunque, frente a otros modelos de generaciones anteriores, esta versión deportiva del Lancer es más cómodo y manejable en el día a día. Además, es menos exigente para conductores poco experimentados. Presenta dos tipos de caja de cambios (una manual de 5 marchas y otra automática de doble embrague, de funcionamiento parecido a la que utilizan los vehículos del Grupo Volkswagen) y un equipo de frenos de la prestigiosa marca Brembo. Y por si esto fuera poco, los amortiguadores son Bilstein.
Se trata, en resumen, de una berlina muy deportiva para los amantes de los coches especiales, con la particularidad de que se puede utilizar sin problemas para el día a día. Eso sí, no pasa desapercibido gracias a su prominente alerón.