Pastora
13/03/2008
Rafa Notario y Ana Márquez
“Siempre hago una copia digital de mis discos para llevarlos en la PSP”.
Circuitos De Lujo, ¿no es muy pretencioso el título? (Risas).
El título, en parte, hace referencia a su elaboración: hemos contado con La Orquesta Sinfónica Checa, el disco se ha mezclado en Electric Lady, el estudio de Jimi Hendrix... Y lo que más nos chocó fue la manera de trabajar de Brian Sperber (productor de Moby, entre otros). ¡Es súper purista! Cuando ponía un cable de guitarra, era su cable; un cable inmensamente gordo que, por lo menos, le podría haber costado 500 €… Todos los componentes estaban mirados con lupa. Pero el título también viene de una canción que hace una metáfora de la máquinas y el ser humano. Habla de una máquina que está diseñada para sólo dar y desear...
Entonces, esta vez, no todo son programaciones...
Así es, este disco está más pensado en el directo, hemos querido que tenga más energía, más rock. Además, hemos hecho las bases más complejas; es decir, las hemos trabajado más para que tengan más pasajes.
Con La Vida Moderna estuvisteis nominados a los Grammy Latinos.
Sí, como Mejor Álbum de Música Alternativa. No sabemos alternativo a qué, pero bueno.
Más que alternativos sois modernos…
Bueno, pero tampoco hemos inventado nada. Hacemos electrónica. Quizá más que nuestra música, lo moderno es la actitud porque vamos más allá de lo establecido. A las discográfi cas les resulta difícil asimilar lo que les ofrecemos. A mi me cuesta, por ejemplo, escuchar música en un CD; prefi ero tener una copia digital para poder llevarlo en iPod o ¡incluso en la PSP! Y claro, después, ¿qué haces con ese CD? Pues lo dejas en la estantería de adorno. Qué derroche de material y dinero. Creo que la industria debería empezar ya a pensar en un formato estándar más interesante para lo que viene.
¿Qué narran vuestras canciones?
Si te soy sincera, no hablan de nada. Las canciones son momentos, no historias. En La Vida Moderna quizá sí que contaba una historia o unas emociones a raíz de una historia. Pero en éste, los temas son más concretos, sencillos y cotidianos: el té helado que se toma en una terraza de verano, un día de resaca… Son como pequeñas polaroids que hablan de las relaciones. Hablar de la pobreza, por ejemplo, me parece ponerme pretenciosa. En el anterior disco nos permitimos hacer canciones sin estribillo; sin embargo, ahora lo hemos buscado a conciencia. Hemos querido que su escucha sea ligera y más «vendible».
¿Quieres decir que una canción sin estribillo no vende?
Sí que puede vender, lo que pasa es que las discográfi cas y las radiofórmulas no suelen apostar por ellas como singles. Sin embargo, por ejemplo, Fito y Fitipaldis ha hecho temas sin estribillo y ha conseguido estar en los primeros puestos de la lista de singles. Tiene temas que incluye todo lo que siempre te aconsejan que no hagas y mira dónde está ahora. Pero Fito es un caso realmente excepcional.
¿Tu pasado como actriz se ve refl ejado en la música, en tu manera de actuar?
(Risas). Con el primer disco, Pastora, creé un personaje porque me daba muchísima vergüenza estar en un escenario cantando. Con La Vida Moderna conseguí despojarme del personaje y así seguiré, siendo yo misma. Lo que sí he intentado con Circuitos De Lujo es cambiar mi forma de cantar: siempre me he movido por el nivel grave, que es donde me encuentro más cómoda. Y con éste he querido dar un paso adelante, me he propuesto un gran reto: mantener más arriba la voz.