Los frenos son potentes y se conduce con facilidad.
No es un deportivo radical, pero sí lo sufi ciente para hacer vivir este tipo de conducción a los que busquen algo diferente. Así, este pequeño Renault sorprende por su efi cacia en curvas a pesar de que no equipa una suspensión muy dura. Además, tampoco es de esos «bólidos» que son difíciles de conducir. Se apoya con aplomo en todo tipo de terrenos y la precisión de la dirección es buena, aunque lo cierto es que no es su mejor atributo. Como tampoco lo es el excesivo ruido cuando se pisa el acelerador. Para sacarle todo el provecho al motor hay que llevarlo a bastantes revoluciones, pues no tiene esa viveza de los turbo. No obstante, en bajas es muy suave y nunca da la impresión de que va a empujar con tanta fuerza. Otro aspecto que hay que destacar es el equipo de frenos, bastante bien diseñado para no tener problemas a la hora de detener el coche cuando se conduce a alta velocidad. Por otra parte, Renault ofrece un deportivo muy atractivo a un precio bastante ajustado si se compara con la competencia. Por supuesto, el consumo se resiente si juegas mucho con las marchas y pisas el acelerador.
Los asientos sujetan muy bien y, como todo deportivo, aunque sea pequeño y no muy lujoso, lleva pedales de aluminio. Los neumáticos (con unas medidas de 215/45) son más que suficientes para los apoyos.
Motor 2 LITROS (4 CILINDROS)
Potencia 197CV Aceleración 0-100 Km/h 6,9 S
Velocidad Máxima 215KM/H
Consumo medio ( L /100 Km) 8,9
Precio: 21.796 €
www.renault.es