Lleva equipado un motor de 230 CV de potencia y las sensaciones al volante son únicas. El sistema de frenada no desmerece del conjunto al montar unos Brembo; además, los asientos Recaro de serie, que recogen de forma estupenda al conductor y acompañante, son muy interesantes. En el interior luce una placa numerada que recuerda a los Fórmula 1.