Leyendas chinas y acción oriental en formato francés.
De tres autores franceses poco conocidos en España, llega este relato de aventuras que resultará familiar a los habituales de la «bande dessinée»: por el formato (álbum de 48 páginas, tapa dura») y por el tratamiento de la página y de los personajes. Quienes en su momento leyeran Kogaratsu, reconocerán aquí la ligera «occidentalización» de ademanes y talantes muy orientales.
Sin llegar a la excelencia de la serie de samuráis de Bosse y Michetz, Sable y Espada representa una buena dosis de fantasía china, con su narrativa repartida entre sesiones de guantazos… y sesiones de guantazos. No faltan elementos sacados de la tradición china o de filmes como Una Historia China De Fantasmas: los espíritus hambrientos y cómicamente monstruosos, los maestros discretos, los saltos que parecen vuelos (y quién sabe si no lo son) y, claro, una historia con unas espadas míticas de trasfondo. Típico, pero entretenido.