El agente secreto que sacaría de quicio a 007 ha vuelto.
La serie de televisión El Superagente 86 es una de las odas más rigurosas a la tontería en estado puro: una parodia disparatada de las convenciones del cine de espías tan de moda en los sesenta y cuyos argumentos basados en la acumulación de gags son los antecesores de la parodia moderna. Esta adaptación a la gran pantalla cuenta con un protagonista perfecto (después de que durante años se rumoreara que Jim Carrey lo encarnaría): el inalterable Steve Carell, cuya cómica impasibilidad encaja como un guante en la superlativa necedad del Agente 86.