Este televisor de 32 pulgadas con TDT integrado no sólo ofrece una de las calidades de imagen más avanzadas de nuestros días, sino que también proporciona una ambientación luminosa del salón acorde con las imágenes que se estén mostrando en pantalla. La Experiencia inmersiva es realmente buena, y además no prescinde de todo tipo de conectividad incluyendo entrada USB para reproducir archivos de imagen y de música digital.
1.799 €