Te hará perder la cabeza.
La primera partida a Dead Head Fred deja claro que estamos ante un título de culto instantáneo. Sólo así se puede clasificar esta mezcla de estilo, originalidad y buen hacer para uno de los juegos más singulares de PlayStation Portable.
Pero vayamos por partes. El pobre y despiezado Fred, detective de tercera fila, mete las narices donde no debe y acaba como un fiambre. Bueno, o casi, ya que el científico loco de turno logra resucitarle, pero con una mínima diferencia: la cabeza de Fred es ahora el trofeo del villano. Para recuperarla, el detective echará mano de sustitutos temporales; es decir, que puede arrebatar las cabezas de sus enemigos, y cada una le aporta distintas habilidades. Para empezar, en combate, donde Fred hace gala de poderes especiales, combos y ataques definitivos basados en la cabeza que lleve. También le sirve para resolver puzzles. Por ejemplo, puedes absorber agua con una cabeza y usarla para apagar un incendio.
Este concepto no flaquea ni resulta repetitivo, ya que el juego se encarga de ofrecer variedad de situaciones y combates contra jefes finales de lo más variopinto. Dead Head Fred se beneficia también de una estupenda ambientación, basada en el cine negro y las novelas pulp, pero con mucho humor negro. Largo, variado, con multitud de secretos... y sobre todo original. Todo un juegazo imprescindible.