Gráficos 2D y profundidad de juego.
LA FIEBRE por los juegos con una estética de arrebatadora sencillez va calando poco a poco en los grupos que desarrollan para
PlayStation Portable. Si en su día
Sony C.E. nos deleitó con las maravillosas criaturas plataformescas de
Locoroco, ahora le toca el turno a otro con unos seres no menos adorables en un compacto y bello entorno 2D, son los
Patapons. Sacadas directamente de la web de un diseñador francés,
www.rolitoland. com, han sido adoptadas por el estudio de desarrollo interno de
Sony (
Japan Studio) en un título que brilla tanto por su estilo de tiralíneas en personajes y escenarios, como por la profundidad de juego y posibilidades que son capaces de abarcar partiendo de una sencilla mecánica.
Ya han bautizado hasta el género de esta nueva maravilla en 2D, estrategia rítmica. Un nombre que le viene al pelo, porque los
Patapons se mueven al son que marque el jugador, denominado en el juego como «Ser Supremo». De hecho, la aventura comienza cuando un
Patapon se da cuenta de que estás jugando y te ofrece dos tambores, «Pata y Pon» para que les marques el ritmo que les permitirá avanzar y huir del terrible dragón Dodonga, así como de los temibles
Zigotons. En este breve nivel introductorio, aprenderás lo básico del juego: tienes que seguir el ritmo pulsando una combinación de botones determinada. Con
Patapata- pata-pon (Cuadrado, Cuadrado, Cuadrado, Círculo) conseguirás que tu ejército se ponga en marcha. Si lo que quieres es atacar, tendrás que usar el patrón
Pon-pon-pata-pon.
A los cinco minutos, tendrás asimilados los controles, las cancioncillas (tarareadas por tus tropas) se te habrán grabado ya entre ceja y ceja, y... ¡no podrás soltar tu
PSP! Porque
Patapon va narrando la epopeya de estas criaturas en su lucha contra sus eternos rivales, los
Zigotons, nivel tras nivel. Si quieres enterarte de qué les depara el destino, no te quedará más remedio que «aguantar» sus vocecillas: apesadumbradas, cuando no sigues el ritmo con precisión, y pletóricas, si estás dando en el clavo con cada nota. Si eres capaz de seguir el ritmo diez veces, tu ejército entrará en modo
Fever, incluso puedes conseguirlo en tres tandas si lo haces con una precisión milimétrica. Las musiquillas son pegadizas, aunque más bien resultan desesperantes en muchos escenarios. Además, como seguir el ritmo demanda un estado de concentración máxima, el juego se convierte en una locura si hay alguien preguntándote algo y tú estás, por ejemplo, intentando liquidar a
Zaknel, el gusano gigante del desierto. Es en esos momentos cuando empiezas a darte cuenta de la verdadera dimensión de
Patapon. Más o menos después de haber aprendido la danza de la lluvia para poder atravesar la tórrida llanura del desierto de los Lamentos, sin que tus soldados perezcan abrasados. El juego no se limita a seguir un ritmo con más o menos gracia y habilidad. Es necesario estudiar al enemigo, aprender qué posición precede a un ataque para adoptar una formación defensiva (
chaka-chaka-pata-pon, o lo que es lo mismo Triángulo-Triángulo-Cuadrado- Círculo), cuando va a alejarse para avanzar o mantenerse a una distancia prudencial que propicie el ataque. Y aquí no termina ese toque, hasta cierto punto, estratégico... También puedes visitar fases para cazar animales. Obtendrás carne para participar en minijuegos, objetos con los que crear nuevos soldados en el árbol de la vida, algo que será fundamental con los enemigos de mayor entidad. Pero también será necesario tener en cuenta qué tipo de tropas utilizas. Es posible cambiarlas y equiparlas con protecciones y armamento, en la pantalla justo antes de que comience una misión. Ahí deberás elegir los soldados más apropiados para cada caso. Pero
Patapon no sólo te hará refl exionar antes y durante el campo de batalla.
Japan Studio se las ha apañado para que el «Ser Supremo» (es decir, tú, el jugador) se lo pase pipa aporreando los botones de
PSP. Los escenarios guardan secretos, algunos con objetos misteriosos que, cuando regreses a
Patápolis, te reportarán diferentes beneficios. Pueden ser nuevos tipos de unidades, una nueva danza o incluso uno de los minijuegos que se han dispuesto para conseguir objetos y otras ventajas si se resuelven con éxito. Quizá, uno de los mayores problemas de
Patapon vendrá dado por su sencillez visual. Patapon es un título al que hay que darle duro y con cierta habilidad para sacarle partido.
Ficha Valoración
- Lo mejor y lo peor:
- [+] El diseño de criaturas y escenarios es genial. Y para colmo, ofrece una experiencia de juego muy satisfactoria con unos controles sencillos y fáciles de aprender.
- [-] Por desgracia, el juego se hace corto, pero es posible que a más de uno se le atragante por su exigente difi cultad. Deberían haber pensado en los novatos.
- 9,0 Gráficos:
- Está claro que la gracia reside en su impecable y compacto diseño. Una maravilla para tu portátil.
- 8,2 Audio:
- Para gustos los colores. Hay piezas de música muy chulas, con otras te entran ganas de matar.
- 8,5 Jugabilidad:
- Una mecánica sencilla y un desarrollo con mucha profundidad. Para ganar hay que jugar mucho.
- 7,3 Duración:
- La duración no es el fuerte de Patapon. Si hubieran incluido un modo para dos jugadores tipo Worms…
- - On-Line:
- No hay funcionalidad alguna, ni el sempiterno ranking, ni juego On-line en Patapon.
- 6,0 Rendimiento:
- Ni la Inteligencia Artifi cial, ni el apartado gráfi co son muy exigentes con el hardware de PSP.
- 8,7 Puntuación Oficial
- Conclusión: Es una experiencia que hay que vivir. Si tienes una PSP, Patapon tiene que pasar por tus manos.
Puntuación oficial:
8.6