Primer vistazo a la versión redicuda del Spider-Man 3 de PS3... es decir, la de PSP
Es la sensación principal al aproximarse por primera vez a este Spider-Man 3 portátil. Mismos objetivos e intenciones que la versión para la consola grandota, y muchos menos recursos disponibles para ello. Si el problema radica en el desarrollador, (Vicarious Visions se encarga de esta versión así como de la de PS2, en lugar de Treyarch) no lo tenemos aún muy claro.
El juego sigue, por supuesto, la trama principal de la película. Con algunas historias paralelas pero, según lo visto hasta ahora, ni remotamente tan numerosas o variadas como en PS3. Sí está, no obstante, el enfrentamiento casi constante con las bandas que dominan ciertos barrios de Manhattan, así como el componente sand-box. Podrás moverte libremente por la ciudad y actuar allá donde Spider-Man sea necesario. Ésto ocurre de manera ligeramente diferente, con cuadros de diálogo apareciendo en pantalla cuando te encuentras en una zona en la que puedes solventar un crimen y pidiendo tu participación. Todos los desafíos que tienen que ver con las bandas callejeras también poseen un funcionamiento muy distinto, con personajes a pie de calle que permiten iniciar misiones de patrulla.
A pesar de poder moverte con total libertad por Manhattan, encontramos dos problemas que deberían solucionarse de aquí a que recibamos el código fi nal. Primero, la poca presencia humana en la ciudad. El bajo nivel de detalle es, lamentablemente, esperable (teniendo en cuenta tamaños y capacidades tecnológicas), pero un poco más de vidilla urbana es casi vital. Y en segundo lugar, el balanceo de Spider-Man se nos antoja torpe e incómodo.
Las claves
1. Combos y más combos. No podía ser de otro modo. Un juego de Spider-Man ha de incorporar un buen arsenal de movimientos característicos del personaje.
2. Un buen entorno por el que balancearse es otro de los imperativos cuando se trata de Spidey. Aquí es enorme, pero le falta vidilla.
Primera impresión de Stan By
El mismo Spider- Man 3 de PS3, pero venido a menos: menos profundidad, menos detalle y mucha menos fl uidez.