Una aventura épica que mezcla elementos de clásicos como las sagas Diablo y Devil My Cry.
En un mundo post-apocalíptico y desolado, habitado por abominaciones de todo tipo y sobre el que se libra una batalla defi nitiva entre ángeles y demonios, aparece WAR, el protagonista de esta nueva producción de Vigil Games que se convirtió, por derecho propio, en la sorpresa más satisfactoria del evento de THQ.
WAR es nada menos que uno de los cuatro Jinetes del Apocalipsis, figuras bíblicas a las que recurre el argumento del juego para ambientar la acción. Grandes ciudades en ruinas, arquitectura grandiosa y una exploración totalmente libre de unos inmensos escenarios entre los que también aparece un Inframundo muy particular, que toma la forma de un gigantesco desierto.
Bajo una perspectiva en tercera persona, el jugador controlará a este poderoso personaje mientras hace uso de su gran catálogo de armas, ampliable y mejorable a medida que progrese. Incluye una gran espada con la que realizar combos al más puro estilo DMC y también armas de fuego de todo tipo. Ruin, el caballo del protagonista, también podrá ser invocado en todo momento.