viernes, 21 de noviembre de 2008

Ir

Alrededor del planeta


Alrededor del planeta

Italia, Nueva Zelanda, Tailandia, Wyoming, Nuevo Méjico y las dunas de Glamis (California): el mundo es un pañuelo para el verdadero cabeza-de-motor, que no dudará en poner a prueba su habilidad en caída libre, sea cual sea el escenario que acoja sus proezas. El equipo de Black Rock se ha empleado a fondo para hacer que todos estos sitios sean reconocibles.

 

 

Reportajes

Pure

Pure

09/07/2008
Burgundy

Pura adrenalina es lo que nos ofrecen los creadores de Black Rock en su nuevo título de conducción extrema, para el que han contado con el mecenazgo de Disney Interactive.

Para el recién llegado, los quads o ATV no serán más que vehículos de cuatro ruedas con aspecto de motos todoterreno, pero para cientos de jóvenes corredores de todo el mundo son mucho más que eso: de hecho, podríamos hablar de toda una subcultura surgida en torno a estos vehículos locos, especialmente populares en zonas como California o Las Vegas (sus carreras en el desierto ya son míticas en algunos sectores). No resulta extraño que Black Rock Studio, la compañía responsable de la saga MotoGP, se haya empapado de ese ambiente para crear el que, aseguran, será uno de los juegos de conducción más emocionantes y realistas de este otoño. Bienvenidos al mundo de Pure, en el que conducir por carretera es ya algo del pasado.

Lo cierto es que no es la primera vez que los desarrolladores de Black Rock se suben a un quad: al fin y al cabo, ellos también tuvieron mucho que ver con ATV Offroad Fury, esa franquicia de PS2 que tuvo hasta cuatro secuelas y una versión para PSP. No hay duda de que sus responsables han utilizado sus notas de aquellos días como punto de partida para su salto a la nueva generación, aunque resulte inevitable hablar de otra más que posible influencia: ni más ni menos que MotorStorm, esa sensacional killer app de los primeros días de PlayStation 3.

¿Hasta qué punto es Pure un simple alumno aventajado de la escuela que creó Evolution Studios con aquel título? Es indudable que ambos tienen más de un punto en común... A simple vista, porque Black Rock ha sabido guardarse muchos ases en la manga y desarrollar un nuevo concepto: plataformas + conducción extrema, todo en uno. De este modo, Pure se aprovecha del dinamismo de sus vehículos para convertirlos en algo parecido a la prolongación de un personaje increíblemente ágil: tendrás que saltar para llegar hasta los atajos o rutas ocultas, y descubrir nuevos caminos para llegar antes a la meta. Sus responsables prometen haber logrado un equilibrio entre la inmediatez de las plataformas y la emoción de los juegos de conducción clásicos.

De todos modos, una primera toma de contacto con Pure nos descubre que no es precisamente un típico título de carreras: los que asistimos a su presentación mundial en Brighton (Inglaterra) nos quedamos sorprendidos al contemplar el primer gran salto que le espera al jugador a la vuelta de la esquina. Digamos que se trata de una cuesta kilométrica en medio de la cordillera de los Alpes, por la que nuestro personaje desciende a cámara lenta mientras se levanta del quad y empieza a hacer unas piruetas que, en este contexto hiperrealista, parecen más un auténtico desafío a la muerte que otra cosa. Ni qué decir tiene que, al final, el personaje aterrizará sin problemas y continuará con la carrera. Lo que acabábamos de ver era lo que en Black Rock se conoce como The Vertigo Rush: momento en que el tiempo parece ir más despacio y el acantilado da la sensación de no tener fin. El nivel de detalle de los entornos ofrece un realismo que hace que las localizaciones sean aún más impresionante: sencillamente, parece que estemos doblegando las leyes de la gravedad cual Neo ataviado con casco y rodilleras.

Por supuesto, caer en picado no lo es todo. El secreto de este sistema consiste en realizar tantos trucos como nos sea posible mientras dure la caída (como, por ejemplo, levantar las manos, darnos la vuelta, agarrarnos a la parte de atrás del vehículo...). Cuanta más experiencia vayamos adquiriendo, más espectaculares serán nuestras acrobacias, ya que cada «cucamona» aérea aumenta el nivel de habilidad (que, naturalmente, se pondrá otra vez a cero si sufres una caída).

Esta sensación de vértigo y verticalidad no es la única que el juego garantiza a los amantes de las emociones fuertes. Pese a ser un título para todo tipo de públicos y jugadores, Pure mima especialmente a los locos del motor, a los creyen- tes en la religión del quad: así, es posible elegir entre 64.000 combinaciones de piezas diferentes para construirte tú mismo el vehículo de tus sueños, algo que hará las delicias de los tuneros más golfos. Además, los dieciséis personajes jugables representan distintos arquetipos de corredor con los que el cabeza-de-motor se identificará de inmediato. Asimismo las competiciones en línea están muy pensadas para que los fanáticos demuestren de lo que son capaces en gigantescos piques internacionales. Para levantar todo este universo de acrobacias imposibles y canciones de los Foo Fighters (¡asombrosa comunión entre juego y sonido de fondo!), Black Rock Studio ha contado con un aliado de excepción: nada menos que Disney Interactive Studios, que ha decidido abrir una nueva etapa y empezar a publicar juegos basados en ideas originales (la franquicia de Piratas Del Caribe está bastante bien, pero no es precisamente la bomba en cuestión de creatividad).

Resulta curioso que los desarrolladores, con más pinta de estrellas del rock de lo que uno se pueda imaginar (salvo, como es natural, los de Rockstar), proclamen a los cuatro vientos las virtudes de una megacompañía que siempre se ha asociado con los colores bonitos. Pero Pure es más Disney de lo que puede parecer a simple vista: su condición de pura diversión para todas las edades es una de las señas de identidad que siempre ha caracterizado a la Casa del Ratón, por no hablar de la corrección que desprende (sus personajes llevarán tatuajes y serán bastante más chulos que un ocho, pero no dicen palabrotas, ni son groseros, ni sangran cuando se caen). Por tanto, el videojuego que nos ocupa posee el espíritu de Disney (especialmente el de sus productos para pre-adolescentes), aunque no de la manera que lo esperas... Habrá que esperar hasta después del verano (concretamente, hasta el 3 de octubre) para comprobar si Pure cumple sus numerosas promesas: mientras tanto, podemos ir practicando con un quad en la (mucho más aburrida) vida real.

 

 

 

 

 


Sites de Grupo Zeta